Pasé días y días sin apenas hablar, recibia llamadas de amigas y directamente colgaba, sms diciendo ¿quedamos? y los borraba, me venían a buscar a casa y mi madre decía, estan llamando al portero mira a ver quien es, y respondía, mamá es el cartero. Nadie conseguía meterme una cuchara en la boca, ni que dijera nada. Ya no me importaba nada. En el instituto me distraía, no atendía, ni estudiaba, no terminaba las tareas, ni quería ver el barco los martes no quería, nada.. y así desaparecío.
domingo, 27 de noviembre de 2011
Cuando lo esperas, desaparece.
Prometístes tantas cosas... que nunca se hicieron realidad, que ahora me sorprende tanto... Nunca supistes el amor que te tenía, lo que te quería, lo que te amaba. Me dejastes en un acantilado al borde del olvido, al borde del desamor... Aquel día que recibí tu mensaje, tragué saliva mientras se me caía una lágrima al teclado del ordenador. Lo apagué de un manotazo y me fuí corriendo a mi cuarto, me tire en la cama junto a un osito de peluche, lo abracé y comencé a sufrir... No podía dormir y comer, ni reir solo llorar y llorar, me estaba ahogando en mis penas. Mi madre me preguntaba que porque no tenía ganas de nada, y yo respondí, porque el tampoco quiere.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario